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    Raval Martí Folguera, 28-30, Entresuelo 2
    Trauma psicológico y estrés postraumático

    3 semanas ago · · 0 comments

    Trauma psicológico y estrés postraumático

    ¿QUÉ ES UN TRAUMA PSICOLÓGICO?

    Un trauma psicológico es un conjunto de recuerdos pertenecientes principalmente a la memoria emocional que han quedado guardados en nuestra mente. Eso provoca que vengan a nuestro consciente frecuentemente y conlleva a un malestar vinculado a la angustia.

    Para ejemplificar, los traumas pueden ir desde grandes desastres naturales, guerras, la pérdida de un ser querido, accidentes, haber sufrido algún tipo de acontecimiento violento, etc.

    No obstante, también pueden ser sucesos que, aparentemente son de menor gravedad, como una operación, un castigo, enfermedades, una ruptura, infidelidad, humillaciones, cambio de roles en la familia, migración a otra ciudad o país etc.

    Todas estas situaciones también pueden ser vividas y experimentadas por el individuo como experiencias y sucesos traumáticos. Un trauma tiene la capacidad de cambiar nuestra manera de ver la vida, de percibir el mundo y de lo que pensamos acerca de nosotros mismos.

    TRASTORNO DE ESTRÉS POSTRAUMÁTICO

    Padecer un trauma no tiene porqué desencadenar siempre en un trastorno de estrés postraumático pero sí es cierto que una de las características que tienen los traumas es que rompen muchas veces con los esquemas mentales que tienes en ese momento. Por ejemplo, una persona que antes se creía fuerte puede volverse vulnerable o tener un efecto a la hora de interrelacionar con los demás. Por este motivo, es importante soltar este tipo de acontecimientos.

    Los síntomas del trastorno de estrés postraumático (TEPT) pueden tener su inicio pasado un mes de un acontecimiento traumático, aunque pueden no aparecer hasta pasados los años.
    Los síntomas del trastorno de estrés postraumático, normalmente se dividen en cuatro tipos:

    • Recuerdos intrusivos: recuerdos que aparecen de forma frecuente e involuntaria. Estos generan angustia y pueden aparecer en forma de sueño o pesadillas.
    • Evasión: evitar sitios, personas que recuerden el acontecimiento traumático.
    • Cambios en el pensamiento y en los estados de ánimo: pensamientos negativos sobre ti y el mundo que te rodea, pérdida de esperanza, de memoria, distanciamiento de tus seres queridos, dificultad para sentir emociones positivas.
    • Reacciones físicas y emocionales: asustarse con facilidad, estado de alerta constante, conductas autodestructivas, trastornos del sueño, dificultad en la concentración, sentimientos intensos de culpa o vergüenza.

    PEDIR AYUDA

    Para finalizar, cabe destacar que si te identificas con cualquier de estos síntomas, no pospongas el pedir ayuda. La psicoterapia puede ayudar a superar definitivamente los traumas psicológicos y los trastornos de estrés postraumático. No lo dudes.

    Si estás buscando psicóloga, te animamos a conocer al equipo de profesionales que formamos parte de esta comunidad. Nos encantaría ayudarte a conseguir tus objetivos y acompañarte en el proceso.

    La ansiedad: qué es, causas, síntomas y cómo superarla

    2 meses ago · · 0 comments

    La ansiedad: qué es, causas, síntomas y cómo superarla

    En este artículo abordamos la ansiedad: qué es, sus causas y principales síntomas. A su vez, consejos para superar la ansiedad.

    ¿QUÉ ES LA ANSIEDAD?

    La ansiedad es la emoción que sirve de respuesta automática de nuestro cuerpo para prepararnos para la lucha o para la huida ante una amenaza. A su vez, es un componente básico y universal de la condición humana. Es una respuesta normal adaptativa que prepara al organismo para reaccionar ante una situación de peligro.

    Como mecanismo de vigilancia del organismo nos ayuda a percibir posibles peligros, desempeña un papel protector para nosotros. Actúa generando una serie de cambios en nuestro organismo que nos ayudan a gestionar las situaciones en las que existen peligros.

    Es decir, en definitiva, es un mecanismo de defensa que agudiza los sentidos.

    Si esta respuesta aparece ante situaciones cotidianas o estímulos internos que no son peligrosos. Y, aun así, se interpretan como algo verdaderamente amenazante, es entonces cuando aparece el problema de ansiedad y el trastorno de ansiedad.

    CAUSAS DE LA ANSIEDAD

    Las causas de la ansiedad a los que hoy en día tenemos que hacer frente son de origen social. Normalmente, lo que más genera ansiedad es el “no ser suficiente”, «fracasar», «decepcionar a lxs demás o a nosotrxs mismxs». También, «que lxs demás no nos valoren positivamente» o «tener reacciones que escapan a nuestro control», etc.

    Así pues, a parte de la activación de este mecanismo de supervivencia aplicado de forma errónea, se activan otros factores que dan paso a una sintomatología variada.

    Dependiendo del grado de ansiedad que la persona experimente, la afectación en la vida diaria será más acusada y la interferencia en su día a día será mayor. Tanto es así que personas con ansiedad, evitan o se sienten incapaces de salir a la calle o interactuar con lxs demás y/o realizar aquellas actividades necesarias para su desarrollo, personal, laboral, social o familiar. Además, la ansiedad suele venir acompañada de trastornos del estado de ánimo lo que hace que el cuadro de ansiedad se agudice.

    SÍNTOMAS DE LA ANSIEDAD

    A continuación, se presentan diferentes síntomas que produce la ansiedad. Éstos afectan en mayor o menor medida a diferentes niveles: físico, cognitivo, emocional y conductual.

    FÍSICOS: 

    • Palpitaciones, temblores, sacudidas o elevación de la frecuencia cardíaca.
    • Sudoración y escalofríos.
    • Sensación de ahogo, falta de aliento, opresión o malestar en el pecho.
    • Sensación de atragantarse.
    • Náuseas o molestias abdominales.
    • Sensación de entumecimiento o de hormigueo.

    COGNITIVOS:

    • Inestabilidad, mareo, embotamiento.
    • Sensación de irrealidad o de estar separado de unx mismx.
    • Dificultad para pensar con claridad.
    • Reducción de la capacidad para concentrarse.
    • Productividad baja, confusión y falta de memoria.
    • Miedos: a morir, perder el control, volverse locx, etc.

    EMOCIONALES:

    • Llantos o risa nerviosa.
    • Bajo estado de ánimo, apatía, irritabilidad o mal genio.
    • Frustración.
    • Cambios de humor.

    CONDUCTUALES:

    • Huir o evitar.
    • Comer o fumar en exceso.
    • Hacer movimientos repetitivos sin una finalidad concreta.

    ¿CÓMO SUPERAR LA ANSIEDAD?

    El tratamiento más eficaz para el trastorno de ansiedad es la terapia cognitivo conductual. Este tratamiento incluye técnicas eficaces que inciden en los distintos aspectos del trastorno:

    · A nivel del trabajo cognitivo o de nuestros pensamientos.
    · Técnicas que nos ayudan a relajarnos físicamente.
    · Y, técnicas que modifican nuestras conductas para que sean más adecuadas.

    Además, la terapia se orienta a reducir la sintomatología física ansiosa a través de técnicas como la relajación o el mindfulness.

    También, tratamos aquellos pensamientos catastróficos que están en la base del trastorno de ansiedad. Y, que suponen una magnificación de la amenaza y las consecuencias percibidas por la persona.

    El tratamiento idóneo para cada persona lo establecerá el profesional en función de cada caso, para ello es importante la especialización del/la psicólogo/a. Si estás buscando psicóloga, te animamos a conocer al equipo de profesionales que formamos parte de esta comunidad. Nos encantaría ayudarte a conseguir tus objetivos y acompañarte en el proceso.

    ¿Cómo superar una ruptura?

    3 meses ago · · 0 comments

    ¿Cómo superar una ruptura?

    Una ruptura se experimenta como una pérdida, pérdida de un proyecto en común y de muchas ilusiones personales. Por eso, es un acontecimiento muy estresante y complejo a nivel emocional. No es fácil superar una ruptura, pero es muy importante saber que esta y otras pérdidas emocionales pueden superarse.

    Cada situación es diferente, aunque, no obstante, hay algo que es común a todos los procesos para superar una ruptura: el duelo emocional. Éste es el proceso de adaptación que debe pasar cualquier persona que ha experimentado una pérdida, para recuperar su equilibrio y su bienestar.

    Lo importante, es tener la seguridad de que nuestra actitud e intervención son las que conseguirán que el duelo emocional sea lo menos doloroso. Y, que de él podamos obtener un aprendizaje útil para nuestra vida.

    ETAPAS DEL DUELO EMOCIONAL

    · Shock: durante los primeros momentos, días o semanas, podemos atravesar una etapa de “shock emocional”. Quizás nos sintamos confusxs ante lo que acaba de suceder y no “nos lo podamos creer”. Es frecuente que tengamos angustia y tratemos a la desesperada de retomar el contacto.

    · Negación: las personas no están en contacto con las emociones profundas de la ruptura. Puede haber dos causas: todavía no se hacen a la idea y guardan esperanzas o parecen haber “pasado página” manteniéndose ocupadxs.

    · Emocional: comienzan a aparecer recuerdos de la relación y emociones dolorosas que es importante procesar para superar el duelo. Esta etapa suele resultar confusa porque las personas suelen pensar que ya lo habían superado.

    · Recuperación: proceso de reflexión, aceptación y asimilación de lo ocurrido. De manera que podemos tener una perspectiva objetiva y adulta de lo que sucedió.

    CONSEJOS PARA SUPERAR UNA RUPTURA

    · No encerrarse en unx mismx: con el apoyo del círculo íntimo de personas queridas, se logra superar la ruptura sentimental de manera mucho más eficiente y en un menor tiempo.

    · Aceptar y gestionar el dolor: aceptar las emociones negativas como algo necesario para culminar con éxito el proceso de duelo.

    · Mirar hacia el futuro: mirar hacia delante y desidealizar el pasado común con la expareja.

    · Entender la ruptura: tener una explicación sobre los factores que desencadenaron la ruptura, ayuda mucho. Pero hay que hacerlo sin poner énfasis en el aspecto moral de lo ocurrido: no importa tanto quién tuvo la culpa de qué, sino cuáles fueron las señales que indicaban la presencia de problemas serios en el estado de la relación.

    · Aceptar los hechos: Hay que aceptar la voluntad de la otra persona y la nuestra con naturalidad, y no intentar recuperarla a toda costa.

    · Cambio de hábitos: aceptar el cambio de modo de vida.

    · Acudir a un/a psicólogo/a especializado/a: Tanto si has podido superar la ruptura con tu ex pareja por tus medios como si no, es muy recomendable acudir a un/a psicólogo/a especialista en rupturas para llevar a cabo un proceso de autoconocimiento y crecimiento personal.

    Para finalizar, si estás buscando psicóloga, te animamos a conocer al equipo de profesionales que formamos parte de esta comunidad. Nos encantaría ayudarte a conseguir tus objetivos y acompañarte en el proceso.

    Relaciones tóxicas

    3 meses ago · · 0 comments

    Relaciones tóxicas

    En este artículo abordamos qué es una relación tóxica y cuáles son los principales tipos que podemos identificar.

    ¿QUÉ ES UNA RELACIÓN TÓXICA?

    Para identificar qué es una relación tóxica, es importante considerar que no solo se dan en relaciones de parejas. Es decir, pueden existir relaciones tóxicas en el ámbito familiar, de amistad e incluso en el plan laboral. Podríamos definir una relación tóxica en las que ambas partes son incapaces, por alguna razón, de impedir hacerse daño.

    Una relación es tóxica cuando una de las partes “se aprovecha” de la otra y solo una parte obtiene un beneficio. Por esa razón, el poder solo lo tiene una persona y no lo comparte.

    Normalmente, lo que motiva a una persona a tener actitudes tóxicas es querer tener el control absoluto de la relación. Ahí es donde surge el problema, en intentar que la otra persona obtenga el mínimo poder y salga desfavorecida.

    En la mayoría de los casos, una relación tóxica se establece entre dos tipos de personas: una manipuladora y una susceptible a la culpabilidad, sensible, vulnerable y que sufre de dependencia afectiva.

    TIPOS DE RELACIONES TÓXICAS

    Menosprecio – denigración: 

    El menosprecio se puede dar a través del humor, bromas, emitiendo juicios sobre las cualidades de la personalidad o mediante la burla. Al lado de una persona que denigra, la persona que creías ser habrá perdido poco a poco toda importancia.

    Intimidación – control:

    Las parejas de estas personas tienden a describir su relación como estar cuidando constantemente el no decir o hacer algo inapropiado. Pues esto es impredecible cuando la otra persona puede cambiar su humor. Esto produce un desgaste emocional y físico. La otra persona, responsabiliza al exterior de sus enfados y frustraciones.

    Independencia – dependencia:

    En una relación tóxica, una de las personas de la relación puede llevar su independencia demasiado lejos. Mientras, la otra parte acaba sintiendo una dependencia emocional puesto que necesita la aprobación de la otra persona para su validación.

    Utilitarismo:

    Puede ser que, entre dos personas, una utilice a la otra para obtener lo que quiere, y la otra intente complacer constantemente. Entonces, esto se convierte en una relación con un único sentido: solo se beneficia una de las partes.

    Actitud posesiva – controladora: 

    Las relaciones que tienen una confianza deteriorada tienden a ser relaciones tóxicas en las que unx de lxs dxs es posesivx, y el/la otrx sufre los celos y la desconfianza de su pareja. Si se deja que simplemente pase el tiempo, las personas posesivas serán cada vez más sospechosas y controladoras.

    PEDIR AYUDA

    Para finalizar, cabe destacar que muchas veces no es evidente ni aparente el hecho de mantener una relación tóxica. Por eso, si te sientes de alguna u otra forma: juzgadx, desvalorizadx, manipuladx, amenazadx, acosadx, maltratadx. O, si sientes un vacío difuso después de verte con la persona en concreto, es importante que te preguntes si estás en una relación tóxica y que busques la manera de salir.

    Para finalizar, si estás buscando psicóloga, te animamos a conocer al equipo de profesionales que formamos parte de esta comunidad. Nos encantaría ayudarte a conseguir tus objetivos y acompañarte en el proceso.

    Ir al psicólogo: ¿Cuándo sería bueno acudir?

    4 meses ago · · 0 comments

    Ir al psicólogo: ¿Cuándo sería bueno acudir?

    Hoy en día, ir al psicólogo sigue siendo algo a lo que pocas personas recurren a pesar de necesitarlo. Es un hecho que muchas personas buscan ayuda psicológica solamente cuando el nivel de malestar o sufrimiento resulta inaguantable. Es decir, hacer terapia psicológica es una opción que se contempla cuando el conflicto ya está integrado e instaurado en la persona.

    Es un error muy común y por ello, queremos ofrecer una perspectiva amplia acerca de por qué ir al/la psicólogo/a. Y, cómo puede mejorar el bienestar y la calidad de vida de las personas.

    Aquello que te sucede, siempre es importante. Por esa razón, cuanto antes se aborden los problemas, más rápido y efectivo serán los resultados.

    Las preocupaciones, problemas y/o conflictos de las personas pueden ser muy diversos, pero hay algo en común en todos ellos: si te producen angustia, sufrimiento o malestar, es necesario ponerse manos a la obra y hacer todo lo necesario para encontrar óptimas soluciones.

    ¿Cuándo tendría que ir al psicólogo?

    A continuación, se presentan varias causas por las que es bueno pedir ayuda y visitar al al/la psicólogo/a:

    • Cuando tu alimentación está alterada (comes poco o en exceso).
    • Alteración en tu sueño (duermes poco o en exceso).
    • Si estás insatisfecho/a con tu vida.
    • Cuando hay alguna área de tu vida que no funciona como te gustaría, ya sea a nivel personal, familiar, laboral o social.
    • Si no encuentras sentido a la vida.
    • Gestión inadecuada de tus problemas laborales.
    • Si tienes miedos o pensamientos negativos constantes y estos te paralizan.
    • Al sufrir un estado de ánimo bajo la mayor parte del día.
    • Si tienes una sensación de vacío o aburrimiento recurrente.
    • Conflictos en las parejas y relaciones.
    • Si sientes que pierdes el control.
    • Superar una crisis y/o un duelo.
    • Si se te hace complicado gestionar la intensidad de tus emociones.

    Aunque se hayan expuesto algunos de los motivos por los cuales una persona debería plantearse buscar ayuda, cabe decir que existen muchos más y, siempre y cuando, la persona está dispuesta, puede acudir al/la psicóloga cuando desee y considere necesario.

    No debes hacerlo todo tú solo/a. De hecho, si nada de lo que has intentado para solucionar tus problemas o conflictos ha funcionado, quizás sea un buen momento para consultar a un/a profesional.

    Te sentirás mejor emocionalmente, puedes contar con la absoluta confianza de él/ella puesto que nunca te juzgará y así podrás librarte de cargas emocionales.

    Además, obtendrás las herramientas necesarias para manejar tú mismo/a las situaciones del día a día.

    Para finalizar, si estás buscando psicóloga, te animamos a conocer al equipo de profesionales que formamos parte de esta comunidad. Nos encantaría ayudarte a conseguir tus objetivos y acompañarte en el proceso.